jueves, 31 de mayo de 2007

Las PYMES de moda


Quizás el primer paso para plantear políticas públicas y medidas de Gobierno en función de las EMT debería ser diferenciándolas estrictamente por tamaño de empresa, no hablar más de PYMES.
Producto del fracaso en la votación del Senado del Proyecto de Depreciación Acelerada las llamadas PYMES se pusieron de moda. Algunos se pusieron -por fin- la camiseta en defensa de las empresas de menor tamaño, gracias al Ministro de Hacienda, quien en defensa de su proyecto, insistió en mencionarlas como beneficiarias de la medida.
Lo anterior se produce básicamente porque la discusión publica y técnica ha mezclado conceptos y necesidades que no son compatibles, por lo que en primera instancia debemos conocer y reconocer de qué estamos hablando cuando hablamos de Pymes.
Las llamadas PYMES o EMT (empresas de menor tamaño) son fundamentales para el desarrollo del país, ellas generan más del 80% del empleo en Chile y movilizan la cadena productiva descentralizadamente ya que se encuentran en todas las regiones de nuestro país. Como contraparte, representan un bajo porcentaje de las ventas (21% aprox.) y están rezagadas en la exportación con menos del 5% en 2003, entre otros.

Por Viviana Díaz

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Dado que su importancia queda de manifiesto, para promover verdaderamente el desarrollo de este segmento de empresas es necesario comprender sus diferencias y particularidades y sobre todo distinguir sus necesidades.
Generalmente cuando se habla de Pymes en la discusión publica, se incluye en ellas a las microempresas, pequeñas y medianas empresas. Para distinguirlas, a nivel mundial se utilizan distintas definiciones, de las cuales la más usada en nuestro país es el nivel de ventas anuales, siendo;
 Microempresas las que venden desde 0 hasta UF 2.400, algo más de 44 millones de pesos.
 Pequeñas empresas desde 2.401 hasta UF 25.000, es decir, 462,5 millones de pesos al año.
 Medianas empresas desde UF 25.001 hasta UF 100.000, hasta 1.800 millones de pesos aprox.
En su definición es posible a simple vista apreciar la gran diferencia que las separa, ciertamente las necesidades que pueda tener una empresa que vende 40 millones de pesos al año, serán sustancialmente distintas de aquellas que venden sobre los 1.000 millones.
Quizás el primer paso para plantear políticas públicas y medidas de Gobierno en función de las EMT debería ser diferenciándolas estrictamente por tamaño de empresa, no hablar más de PYMES, esto considerando que existe plena conciencia de los beneficiarios a los que apunta cada medida.
Para eso será necesario que todos los actores involucrados comiencen a reconocerse como tales, es importante que tanto la empresaria que produce artesanía en su casa como aquella que tiene una fabrica importante en su rubro, sepan quienes son y donde se ubican en esta discusión y sobre todo que sepan claramente como utilizar y analizar la oferta pública y privada para su empresa.
Por su parte el Estado debe conocer a fondo y reconocer a quienes se dirige cada medida, eso evitará sin duda que proyectos que pueden ser buenos para algún segmento de empresas, fracasen por adjudicarse características que no poseen.

2 comentarios:

Sergio Sánchez Bustos dijo...

Claro y conocerlas también implica aspectos cualitativos que las distiguen, tecnologías que requieren, tiempos de uso y depreciación de las mismas, antes de definir medidas destinadas al promedio de ellas, como bien se dice en el texto.

Unknown dijo...

En la conversa de ayer, junto a Trivelli, me quedó la sensáción que el tema además de ser una moda, no se le toma el verdadero peso que tiene en el desarrollo de nuestra economía, hablamos de reconvertir, o ayudar a bien morir a aquellas que "no tienen futuro", sin embargo estaba pensando qué pasa con la estrategia de las grandes marcas que se encuentran monopolizando el mercado, el "retail" que ahora está ocupando el espacio de los almacenes de Barrio (la vuelta de ekono), pagándole a esas EMT las facturas en 90 días, devolviendo las mercaderías previamente pisadas como que estaban malas, incumpliendo las escasas leyes laborales, etc.
Creo que se debe fortalecer urgentemente las políticas y la legislación sobre este sector (EMT), coordinarlas de mejor manera con la Cooperativas, y otros sectores relacionados.
Me parece acertado señalar que el Senado y los honorables parlamentarios se deberían dedicar a sacar leyes en este sentido, y no en leyes tipo proyecto Bolocco, que sólo es para una pequeñísima parte de la sociedad, donde por cierto, se encuentran ellos.

Javier M.